P&M Equitación – México

Pasión por los caballos

2009 George Morris Horsemastership – Día 1

El jinete olímpico de adiestramiento, Robert Dover, estimula a los ocho young riders a que tengan una visión de cuán grandes pueden ser, y les da herramientas para alcanzar esa grandeza.

por Sandy Oliynyk – traducción libre de Marta Acosta

 

 Robert Dover da una conferencia a ocho young riders sobre los principios básicos del dressage.

Photo by Sandra Oliynyk

 

5 enero 2009 – Para comenzar el primer día de entrenamiento, Robert Dover enfatizó a los ocho young riders que los grandes jinetes tienen una visión de cómo quieren ser.  “Ningún artista puede crear lo que desea sin tener primero una visión de lo que quiere hacer.”

“Quiero que arranquen cada día con un plan de lo grandes que van a ser,” agregó.  “Si hacen eso, pueden crear lo que está en su mente.  Eso se convierte en su realidad.”  Y si no hacen un plan, habrán hecho simplemente algo mediocre, agregó.

Los grandes jinetes tienen asombrosos poderes de concentración en lo que ellos ven como la gran versión de sí mismos y de sus caballos.  “Tienen que crear su propia película en la cual uds. son las estrellas.  No son simplemente extras en la película de otro.”

A lo largo del día, que incluyó una conferencia por la mañana y sesiones montados, Robert les dió a los jinetes herramientas que pueden aplicar en su trabajo para alcanzar esa visión.  La primera prioridad es establecer el asiento correcto.  “Su primer trabajo como jinetes es aprender a tener un asiento equilibrado.  Deben estar erguidos en la montura en los tres aires.  Echen los hombros atrás y siéntense erguidos como una estrella.”

Para crear ese asiento, Robert les indicó que respiren hondo – la inspiración del poder.  Al respirar hondo, automáticamente se sientan más altos, sacan pecho, tiran los hombros hacia atrás y hunden la cadera – los isquiones – en la montura.

A casi todos los jinetes, Robert les indicó que debían sentarse más sobre sus isquiones – no estar en frente de la vertical.  “Deben estar cómodos sobre sus traseros .  No entiendo por qué piensan que están más cómodos sobre sus entrepiernas.”  Otra advertencia para obtener un asiento equilibrado fue no montar con los brazos pegados a los costados o girar las manos hacia arriba como si estuvieran sosteniendo una moneda.

Robert Dover explica la importancia de sentarse erguida a Jacqueline Lubrano. 

Photo by Sandra Oliynyk

 

Los jinetes usaron esta “posición de poder” para trabajar en dos cualidades básicas con sus caballos – avance y rectitud.  Para pedir a sus caballos que avancen y crear energía, Robert instruyó a los jinetes a usar tres ayudas naturales:  sus dos piernas y su asiento.  Deben balancearse y empujar el asiento hacia el borrén – como si estuvieran tratando de elevarse con una hamaca.

Con respecto a rectitud, Robert la describió como la capacidad del caballo para seguir su pista.  Para estar recto, un caballo debe saber cómo mantenerse recto en una línea curva.  Para pedir a sus caballos que se curven, Robert indicó a los jinetes tres ayudas:  pierna interna en la cincha, pierna externa detrás de la cincha y cerrar la mano interna en un puño.

Después aprendieron cómo regular el avance del caballo y a flexionar usando la rienda opuesta, también llamada la rienda externa.  “Si pueden lograr la conjunción de estos tres grupos de ayuda (para avanzar, flexionar y usar rienda externa) en un suspiro, conseguirán tener a su caballo en un perfecto estado de equilibrio y atención,” dijo Robert.  “Y eso es todo.”

Los jinetes pusieron toda esta teoría en práctica mientras montaban el “ejercicio de la banda elástica”:  un círculo de 20 metros al paso, trote y galope, manteniendo el equilibrio y el ritmo en una correcta línea curva, y pidiendo a los caballos alargar y acortar.

Lo primero es asegurarse de que los caballos responden a la pierna del jinete en forma inmediata.  A Carolyn Curcio, Robert le dijo, “Si no responde a tus piernas, patéalo.  No es tu mamá.  Después, si responde, decile que es un buen chico.  Sentate, relajate y avanza hacia la embocadura.”

Robert Dover indica las ayudas para avanzar a Sophie Benjamin.

Photo by Sandra Oliynyk

 

Robert le preguntó a Matthew Mettel si, al paso, sentía que podía pedir a su caballo que trote o galope, y obtener cada aire en forma instantánea.  “Se sienten todas las oportunidades dentro del paso.  Así es como uno se da cuenta si el caballo está caminando adelante de sus ayudas.”

Para comprobar que su caballo esté recto, Robert le dijo a Victoria Birds que las huellas del caballo deben sobrepisarse en el círculo, de manera que si alguien en un avión estuviese mirando hacia abajo debería ver un círculo de una sola pista.  “Los caballos deben estar flexionados de manera que se pueda ver la ceja del ojo interno, y sentir a los posteriores siguiendo al tren anterior.”

Para pedirle al caballo una transición hacia arriba, Robert instruyó a los jinetes a sentarse con su cuerpo como si fueran una gran estrella de ópera, respirar hondo – tomar un aliento de poder (empujar sus estómagos hacia adelante, el pecho hacia arriba, sentarse sobre sus isquiones), empujar con el asiento y cerrar las piernas, cerrar el puño interno.  “Cuando el caballo reacciona avanzando, es importante decirle que es un buen chico.”  Después, exhalen y mientras el caballo avanza, cierren el puño externo para regular el avance y ayudarlo a mantener su equilibrio.

Para hacer una transición hacia abajo,  “inspiren, cierren los muslos, sientense contra el movimiento del caballo, cierren la mano externa y sientense, sientense, sientense,” dijo Robert.  “Traten de galopar en el lugar unas tres batidas, y relajense.”

Esta capacidad de ajuste es crítica para jinetes de salto.  Si saltan una zanja de agua y después tienen que hacer cinco batidas cortas a una vertical angosta, sus caballos deben responder muy rápidamente a sus ayudas.  “Nuestro trabajo es descubrir cuanto equilibrio y armonía podemos crear para hacerlos perfectamente ajustables. Si logramos esta “ajustabilidad” perfecta, tenemos todo.  Los grandes jinetes pueden agregar o quitar una batida porque sus caballos son tan ajustables.

Concluyó diciendo, “Espero haberlos traído un paso más cerca de ser la próxima Beezie Madden, el próximo McLain Ward.  Ya vieron lo que tienen que hacer.  Ahora les corresponde a Uds. decidirse a hacerlo.”

 

Sandra Oliynyk es editora de la revista Practical Horseman. El artículo original en:

http://www.equisearch.com/horses_riding_training/english/hunter_jumper/horsemastership_day1_010509

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Esta entrada fue publicada en 3 febrero 09 por .
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