P&M Equitación – México

Pasión por los caballos

Reduzca la Presión Sobre su Caballo al Montar

La forma en que uno sube al caballo desde el piso a la montura tiene un importante efecto en el cuerpo y la mente del caballo.

por Karen Smith

Un asistente puede reducir la torsión de la montura sosteniendo la estribera en el lado derecho con su mano izquierda, mientras sujeta al caballo de la cabezada con su mano derecha, para mantener quieto y tranquilo mientras el jinete monta.

 

Su caballo sale del box, como de costumbre, muy inquieto.  No se queda quieto y bailotea mientras ud. trata de montar.  Exasperado, se toma del faldón y se trepa al estribo mientras el caballo arranca al trote.  Por lo menos está arriba, listo para comenzar el trabajo del día.  Y eso es lo que cuenta. O no?

Mientras que muchos jinetes someten su tiempo en la montura a un examen microscópico, observando cada aspecto de su posición y performance, hay un área de la equitación a la que casi nunca se presta atención:  montar.  Los jinetes rara vez examinan la técnica que usan para llegar del piso a la montura y las respuestas de sus caballos.  Pero, es el viaje hasta el lomo del caballo realmente tan significativo?  O acaso el montar, a pesar de volverse un reflejo con la experiencia, tiene implicancias más profundas de las que percibimos?

La Física de Montar

Para echar un vistazo a la ciencia de montar, debemos viajar hacia atrás en el tiempo hasta 1669, cuando un jóven recién salido del colegio, llamado Isaac Newton, formuló las leyes básicas del movimiento, que siguen vigentes hoy.  La ley newtoniana respecto de la aceleración ayuda a explicar las dificultades asociadas con montar: Cuando un jinete monta un caballo desde el piso, está acelerando hacia arriba contra la gravedad, y todo su cuerpo debe ser levantado por energía.  Cuanto más pesada es la persona o mayor la distancia hasta el lomo, mayor es la energía que se requiere para levantarla y más el esfuerzo que debe invertir el caballo para soportarla.  Jeff Thomason, PhD., profesor asociado de ciencia biomecánica en el Ontario Veterinary College, Canadá, estima que una persona montando un caballo desde el piso puede estar ejerciendo sobre el estribo una presión equivalente hasta el doble de su peso.  La fuerza resultante empuja el estribo hacia abajo, tirando de la montura al mismo tiempo hacia abajo y hacia el jinete.  Esto lleva a otro aspecto de la aceleración, el torque, o torción, en el cual una fuerza lineal (la presión sobre el estribo) tiende a rotar un cuerpo (el cuerpo del caballo) además de tirar de él.  Cuanto más lejos esté el centro de la masa del jinete con respecto al costado del caballo, mayor será el movimiento de torción y desequilibrio aplicado al cuerpo del caballo.

El diseño del cuerpo equino – relativamente largo, con las patas juntas – hace que los caballos sean longitudinalmente estables pero precarios lateralmente.  En otras palabras, es más fácil volcar a un caballo hacia un costado que hacerlo rodar por los extremos.  Y cómo el ciclista, el caballo se equilibra mejor cuando está en movimiento.  Thomason explica que montar de costado inevitablemente desequilibra al caballo en cierta medida.  Un pequeño tirón de la montura ocasiona que el peso del caballo se traslade hacia sus patas izquierdas, alivianando el lado derecho.   Para contrarrestar el tirón, debe levantar su lomo del lado izquierdo.  Si la punta del pie del jinete se clava en las costillas del caballo, al encongerse hacia la derecha se complican aún más las mecánicas reactivas.  Si hay suficiente peso en la acción de torque, el caballo podría verse forzado a avanzar un paso hacia el jinete o hacia la derecha mientras el peso del jinete pivotea sobre la montura.  El caballo está reaccionando a la sensación de “volcar” y ajustando su base de soporte para compensar.  Además, al tomar las riendas, el jinete impide las maniobras naturales del caballo para equilibrarse:  dar un paso adelante y/o extender su cabeza y cuello o balancearla hacia el lado opuesto como contrapeso.

Cómo Nos Hacemos Daño Mutuamente

Al montar, la montura torciona hacia el jinete, presiona contra la columna, especialmente a los costados de la cruz del lado derecho y se incrusta en los músculos del lado izquierdo.  El caballo se tuerce hacia la derecha, sus músculos del lado derecho se hunden para evitar la presión de los paneles, mientras que la musculatura del lado izquierdo se levanta cuando el caballo intenta compensar y sostener el peso del jinete.  El los últimos años, algunos jinetes, veterinarios y terapeutas han comenzado a preguntarse si este tirón diario de los músculos y la columna vertebral pueden causar un efecto dañino al lomo del caballo.  Joyce Harman, DVM, una veterinaria de Flint Hill, VA.  está convencida de que es así.

 

Harman, que practica acupuntura y quiropraxia equinas además de la medicina veterinaria convencional, ha recolectado información sobre las presiones al montar, usando una almohadilla sensora de alta tecnología conectada a una computadora.  El instrumento registra en libras por pulgada cuadrada (psi) la presión que ejercen distintas configuraciones de monturas, mandiles y jinetes sobre el lomo del caballo.  La presión de una montura sin jinete va de 0 a 0.5 psi, dependiendo del peso y calce de la montura y de lo ajustada que esté la cincha.  La presión normal mientras montamos va de 2.5 a 4.5 psi.  Tomando su corta estatura (1.60m), su caballo alto (1.70) y su montura inglesa con los estribos en el largo que usa para montar, Harman registró las consecuencias de diferentes técnicas para montar.  Sus hallazgos:

  • Los registros más altos de presión – alrededor de 4.5 psi – ocurrieron cuando montaba desde el piso.
  • Montando desde un banco creaba una presión de 3.5 psi sobre el lomo del caballo.
  • Montar con alguien que “dé un pie” produce la menor presión, registrando solo 2.5 psi aún cuando fuera hecho lo más torpemente.
  • Las zonas que reciben la mayor presión son el lado derecho de la cruz y la porción del músculo trapecio izquierdo bajo la punta del árbol de la montura.  El trapecio está involucrado en el moviento de las espaldas.
  • Otro punto de presión importante es el lado posterior derecho de la montura cuando nos tomamos del su posterior al montar.

Harman tiene la teoría de que el efecto cumulativo de estas presiones breves pero fuertes sobre el lomo y columna del caballo al montar desde el piso pueden empeorar dolor de lomo crónico.  También, algunas características y conductas del jinete y el caballo pueden aumentar la oportunidad de lesiones para el caballo.  Los jinetes bajos, pesados o con mala coordinación ejercen mayor presión sobre el lomo del caballo.  La gente alta que monta enfrentando la montura ejercen mayor torque.  Los caballos altos y los que tienen cruces altas o columnas marcadas sienten más las presiones, así como también los caballos de tronco redondo cuyas monturas se deslizan hacia adelante, hacia la cruz o a los lados.  Las pruebas de Harman revelaron que una montura con la cincha floja ejerce presión todo a lo largo de la columna.  Ni siquiera los bajo-asientos de alta densidad logran disminuir las presiones que fueron medidas al montar.

El caballo no es el único que está desequilibrado y pasible de lesión durante el acto de montar.  Cuando el jinete levanta un pie del piso y lo coloca en el estribo, y volea la pierna derecha sobre el lomo del caballo, queda en una posición muy vulnerable.  Si el caballo se mueve durante este momento, el jinete puede quedar saltando o ser arrastrado. De acuerdo con Doris Bixby Hammet, MD, de la American Medical Equestrian Association, los primeros 15 minutos de una sesión de equitación, incluyendo el momento de montar, son el período durante el cual el jinete corre el mayor riesgo de lesión.  Las lesiones van desde esfuerzos musculares y articulares hasta golpes y fracturas resultado de ser arrastrado o arrojado por un caballo moviéndose o corcoveando.

Las Raíces de una Mala Conducta

Los malos modales de un caballo para ser montado van desde los simplemente irritantes – correrse, alejarse del jinete – a los francamente peligrosos – sentarse, retroceder, corcovear, patear.  Se puede identificar el origen de estas conductas considerando su historia y los desafíos biomecánicos mencionados anteriormente.

Temperamento y Entrenamiento:  Si su caballo siempre ha sido impaciente, movedizo y caprichoso cuando se lo monta, la causa probable es una educación inapropiada y/o una expresión de su temperamento innato.  Es de esperar tener problemas para montar caballos jóvenes que no han sido trabajados mucho tiempo; después de todo, pararse quieto mientras se experimenta la instintivamente terrorífica sensación de tener un peso vivo en el lomo es una exigencia educacional importante para un animal de presa.  Como además todavía no están acostumbrados a la montura, los novatos también experimentan algunas molestias – cruz sensible, piel irritada, roce de la cincha – que se agrava con la sensación de ser montado.  Una educación lenta, paciente y con muchas recompensas superará las objeciones del principiante.  Un caballo de carrera recientemente retirado no conoce otra cosa que tener a alguien arrojado sobre su lomo mientras se mueve.  “Si el caballo ha corrido, nunca le han enseñado a quedarse quieto para que lo monten,” comenta Katherine Houpt, VMD, PhD, “y es posible que necesite un descanso en el campo por varios meses para que se reencuentre con la sensación de ser caballo otra vez.”

Los caballos ansiosos o excitados hacen que sea difícil montar, pero no porque lo estén evitando.  Más bien, están “sobre sí”, especialmente en días ventosos o estimulantes de alguna manera.  Si el caballo come grano y vive en box, y está lleno de energía para montarlo, se lo puede educar dejándolo suelto en un piquete o trabajándolo a la cuerda unos 20 minutos antes de montarlo.

“También está simplemente la falta de auto-control,” dice Houpt.  “Algunos caballos tienen problemas para quedarse quietos porque les gusta lo que hacen y están ansiosos por empezar a trabajar.”  Si el suyo es uno de esos hiperactivos, puede calmar su ansiedad insistiendo en que permanezca quieto mientras monta y después caminándolo a rienda suelta para que se relaje antes de comenzar un trabajo más activo.

El Medio Ambiente:   Si su caballo ha cambiado su conducta para ser montado, probablemente haya un componente ambiental, incluso de seres humanos.  “Hay muchos motivos para que un caballo desarrolle aversión a ser montado,” explica Houpt.  “Una yegua que no quiere ser separada de su potrillo o manada es un ejemplo.  Pero puede haber otros motivos psicológicos para que un caballo no se sienta cómodo – temor, por alguna razón a dejar el área de boxes, una mala experiencia, depresión, ansiedad.  Hubo algún cambio?”

El exceso de trabajo puede desarrollar en los caballos una aversión a ser montados, comenzando por la parte de que el jinete suba.  Cuando un caballo está confundido, sobre-entrenado, exhausto, sin el necesariopre-calentamiento y enfriamiento posterior, o con dolor muscular crónico, su primera línea de protesta es negarse a admitir un jinete en su lomo.

Lo que puede aparecer como una aversión a ser montado puede estar puramente originado en dolor, de modo que es definitivamente necesario un control médico para encontrar la causa, que puede ser una lesión.  Enfermedades poco comunes también pueden ser la causa de conductas extrañas.  Un caballo que se cae cuando se lo monta puede estar sufriendo de narcolepsia.  La presión sobre el lomo dispara el colapso al sueño REM (sueño profundo).  Hay medicaciones que pueden ayudar con este problema.  También, la falta de coordinación puede ser uno de los primeros signos de protozoal myelitis o alguna otra condición neurológica."

bloque de montar

 

Facilitando el Montar

El Bloque de Montar:  Para el jinete, el bloque de montar elimina el esfuerzo de tener que alcanzar el estribo y la tensión de subir a un caballo alto.  Para el caballo, ser montado desde un bloque, piedra o terreno más alto reduce considerablemente el torque de la montura que debe soportar en su lomo.  Si su caballo es tranquilo y confiable, puede deslizar la pierna derecha sobre la montura desde el bloque y evitar el estribo izquierdo completamente.  Sin embargo, cualquier movimiento del caballo puede dejarlo sentado en el piso, de modo que siempre es más seguro usar el estribo.  El bloque de montar debe ser sólido, colocado sobre piso nivelado y en una zona amplia y sin estorbos.  Para los que normalmente montan solos y no tienen la ventaja de un asistente, vale la pena conseguir o construir un buen bloque de montar ya que es un gran avance a subir desde el piso.

Montar con ayuda – “un pie”

 

Montar con Ayuda:  De acuerdo a las pruebas de presión de Harman, “un pie” bien ejecutado es la técnica menos estresante para el caballo.  Con ella, el jinete desciende suavemente en la montura, con su peso correctamente distribuido, y no se torsiona la montura contra la columna y la musculatura.  Coordinar las acciones del jinete y el asistente lleva práctica, pero cuando se tiene dominado el “timing”, es un procedimiento rápido y simple.  Un asistente también puede reducir la torsión de la montura sosteniendo la estribera del lado contrario mientras sujeta al caballo de la cabezada para que el jinete suba.

Montar Solo Desde Abajo:  Poner la física a favor puede reducir las presiones de montar sólo desde el piso.  Pararse cerca del caballo mirando hacia el posterior nos coloca en la posición más ventajosa para dar un salto, pivotear y aterrizar suavemente.  Al montar un caballo alto, alargue la estribera hasta que el pie pueda alcanzarla sin demasiado esfuerzo y salte a la montura desde ahí;  una vez arriba, vuelva la estribera al largo normal.  En el campo, una cerca o tronco caído pueden elevar su centro de gravedad y reducir el costo energético de montar.  Aún colocar al caballo en una leve depresión del terreno puede dar una mejor posición para hacer que el montar resulte más elegante.  Y hablando de elegancia, si ud. es muy atlético y coordinado y acostumbre a su caballo, puede dar un salto de volteo impecable y aterrizar suavemente en la montura, pasando por alto completamente la presión de torque de la estribera.

Como inicio de su sesión, el montar dura uno o dos segundos, sin embargo poner el tono de las relaciones siguientes entre jinete y caballo.  Cuando hay problemas al montar, tómelos como una señal para buscar motivos en su técnica o en la condición del caballo.  Vale la pena salvaguardar el confort de su caballo y su propia seguridad durante el breve proceso de montar.  Después de todo, una sesión que comienza en armonía tiene el mejor comienzo posible.

Este artículo apareció originalmente en el número de Agosto 1995 de la revista EQUUS.

Un comentario el “Reduzca la Presión Sobre su Caballo al Montar

  1. pato
    4 junio 09

    muy bueno el articulo,que bueno es seguir aprendiendo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 2 junio 09 por .
A %d blogueros les gusta esto: