P&M Equitación – México

Pasión por los caballos

3 Motivos Por Los Cuales U.S.A. Está Produciendo Tantos Instructores Mediocres

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27 mayo 2012  –

Vince Lombardi, el famoso coach de los Green Bay Packers (equipo de football americano), dijo una vez: “El diccionario es el único lugar donde el éxito aparece antes que el trabajo.  El trabajo duro es el precio que debemos pagar por el éxito.  Creo que uno puede lograr cualquier cosa por la que esté dispuesto a pagar el precio.”  Vince Lombardi sabía mucho acerca de la naturaleza humana y el éxito.  Ejercitaba a su equipo en las cosas básicas todos los días e ignoraba las modas, y sus equipos triunfaban.  Vince Lombardi no desperdiciaba su tiempo ni el de sus jugadores con atajos.

En los años 60 y 70, los jinetes americanos eran formidables, admirados y envidiados en todo el mundo.  El sistema de U.S.A. se desarrolló a partir de la caballería y se combinó con la influencia de varios jinetes muy buenos de los años 30, 40 y 50.  Los jinetes americanos eran formidables porque su entrenamiento estaba fundado en lo básico.

Después hubo cambios en el U.S. Horsemanship (equitación y manejo de los caballos). A principios de los 80 nos convertimos en una gran “industria” y el U.S. Horsemanship comenzó una espiral descendente.  Adonde fueron nuestros buenos jinetes? Por qué caballos y jinetes agonizan en las competencias?  Y por qué no pueden nuestros jinetes ocuparse de cuidar a sus propios caballos?  Que pasó con la actitud que indicaba que el bienestar y las necesidades de los caballos eran se atendían antes y por encima de las de su propietario o jinete?

Creo que la falla está en la educación de las nuevas generaciones de amantes de los caballos.  Hay 3 razones principales que hacen que la educación actual de los amantes de los caballos sea inadecuada.

1.   Demasiados Instructores y aprenden ni enseñan los fundamentos y las cosas básicas.

Los instructores sólo pueden enseñar lo que aprendieron, ya sea de sus propios instructores, a través de clínicas, libros o experiencia.  Si un sistema de cosas básicas no se enseña en la primera generación, la segunda generación será más débil y así sucesivamente.  Esta es la razón por la cuál tantos de los instructores actuales carecen de profundidad.  Tienen kilómetros y kilómetros de experiencia en la pista, pero les faltan los pilares fundamentales y no entienden cómo una cosa depende de otra para formar una sólida base de conocimientos.

No se estimula a los alumnos a leer los clásicos, y cuando se les pide, los clásicos están agotados o no disponibles.  Un jinete hoy no puede entrar a una talabartería o librería y comprar libros de autores como Harry Chamberlin, Gordon Wright, Vladimir Littauer, Piero Santini, o Margaret Cabell Self.  En una nota del 11 de enero de 2002 de Chronicle of the Horse – “Observaciones que Hice Mientras Enseñaba” – George Morris escribe: “A menos que los profesores relean y revisen los clásicos de la literatura de la equitación y el salto de forma regular, se volverán viciados  y rancios y caerán víctimas de modas y tendencias.”

Los instructores sólo pueden enseñar lo que saben o lo que ven.  Tenemos una generación de instructores por imitación, que ven cosas pero no tienen idea de los principios detrás de lo que ven.  Lo enseñan a sus alumnos, algunos de los cuales se convierten a su vez en instructores, y sus conocimientos son más superficiales que los de sus predecesores. Esto ha creado un ciclo de espiral descendente y una dilución de la calidad de la instrucción en U.S.A.

2.    Demasiados instructores de equitación están en la profesión equivocada.

Una persona no es automáticamente un maestro simplemente porque sabe cómo hacer algo.  Hay muchos jinetes extremadamente talentosas, inclusive a nivel olímpico, que tienen un don natural.   Montan como sabiendo realmente montar, pero a pesar de lo espectaculares que son ellos y sus caballos, no pueden explicar por qué hacen lo que hacen.  La cualidad más importante de un buen instructor es ser capaz de lograr que ud., el alumno, entienda el principio de lo que él está enseñando.

Un entrenador de caballos tampoco tiene automáticamente las herramientas para ser un buen maestro.  Un entrenador se comunica sin palabras.  Muchos de los que son pacientes con sus caballos no tienen paciencia para los estudiantes humanos y carecen de buenas herramientas de comunicación.  Puede que sea el mejor entrenador, capaz de lograr cosas asombrosas de sus caballos, pero eso no es indicación de que será un buen profesor.

Un coach es un motivador, que también es un maestro en muchos aspectos.  Pero un coach está más focalizado en la competencia.  Con frecuencia, los coaches hípicos manejan más la psicología de la competencia que el arte de la equitación.  En una nota del 7 de julio, 2006, del Chronicle of the Horse (De Dónde Venimos? Hacia Dónde Vamos?) George Morris cita al ex-entrenador de Prueba Completa del U.S.E.T., Jack LeGoff: “Cuando conversaba con Jack el otro día acerca de su nuevo libro, le pregunté cuál era el problema.  Como de costumbre, dio en el clavo:  Los entrenadores jóvenes están enseñando a sus alumnos a competir.  Pero no les están enseñando, necesariamente, a montar.”

La habilidad para enseñar es un don y un talento.  Los instructores que no tienen el don de enseñar tampoco tienen la pasión y la capacidad para comprender su tema, y no pueden dar a sus alumnos una base sólida de equitación.  Son usurpadores disfrazados de instructores.

3.    Demasiados Instructores de Equitación Enseñan por las Razones Equivocadas

En un artículo del 10 octubre, 1997, en el Chronicle of the Horse, George Morris escribió: “El dinero y la avaricia son los peores problemas que se han colado en lo que yo consideraba mi deporte.  Me temo que, a menos que nuestra sociedad sufra un gran shock, el dinero será la eventual ruina del deporte tal como lo conocimos.”

Hace falta mucho dinero para tener una buena caballeriza y mantener las apariencia correcta.  El dinero es la fuerza principal en la industria hípica hoy en día, más aún que en 1997.  El nivel de vida de un entrenador depende de sus clientes y de comisiones.  Muchos instructores y entrenadores se esfuerzan en mantener a sus alumnos dependientes de ellos para retenerlos como clientes, y enseñan por encima de su capacidad, para no perder a estos clientes.

El objetivo está mal.  Los concursos eran una “prueba de progreso” para los jinetes.  Una forma de ver cómo comparaban con otros jinetes para poder mejorar.  En general, hoy en día los concursos SON EL OBJETIVO para montar.  El profesional hípico, sea entrenador, instructor o coach, ganan mucho de su dinero en y por los concursos.  Esto provoca que los instructores busquen el camino rápido, la forma fácil, el atajo para sus alumnos, de modo que puedan llegar más rápido al circuito de concursos.  Los alumnos no aprenden a trabajar los problemas.  Aprenden a reemplazar los problemas con un caballo mejor.  No desarrollan el ojo para las distancias.  Cuentan galopes.  No desarrollan una sólida base de equilibrio.  Se acuestan sobre los caballos encima de los obstáculos.

Los jueces recompensan malas técnicas de entrenamiento y atajos porque están obligados a clasificar en las pruebas.  Y los competidores hacen lo que sea para ganar.  Si un galope lento clasificó esta semana, la semana próxima el galope será aún más lento.  Si el caballo del ganador tenía la cabeza en la vertical esta semana, la semana próxima los caballos estarán apenas detrás de la vertical.  Los instructores copian para ganar sin saber lo que copiaron, y enseñan estos atajos a sus estudiantes.  En vez de dar a sus alumnos las herramientas necesarias para entrenar un caballo y montar bien, están convirtiendo a nuestros jinetes en profesionales de artilugios.  Las muletas se convierten en la forma de montar, y los instructores y sus jinetes imitadores las convierten en moda.  Tendencias, muletas, trucos y atajos llevan a prácticas de entrenamiento crueles, abuso de ayudas de entrenamiento artificiales, arreglos rápidos y caballos descartables.

Los Resultados

El resultado de no educar a nuestros futuros jinetes en los principios clásicos, de convertir nuestro deporte en una industria motivada por el dinero, y de proporcionar remiendos rápidos y atajos, es lo que ha disuelto la equitación americana.  Ya no es más la envidia de otros países.  Y nuestras instalaciones hípicas se han vuelto peligrosas arriesgando a caballos y jinetes.  Los maestros e instructores son las personas con la más poderosa influencia sobre las futuras generaciones de jinetes y amazonas.   A menos que los instructores decidan desarrollar en profundidad su educación, y a menos que estén dispuestos a reducir la marcha y enseñar los fundamentos básicos a sus alumnos, la equitación americana continuará en su espiral descendente.

“La vida es causa y efecto.  En otras palabras, tarde o temprano, uno se sienta ante un banquete de consecuencias.”  De “Qué Hace Falta para ser Número Uno” de Vince Lombardi y Vince Lombardi Jr. Verdades Simples, Illinois 2006, p.114

Barbara Ellin Fox – Copyright 2009

http://theridinginstructor.net/75/top-3-reasons-why-america-producing-so-many-mediocre-instructors/

Traducción libre de Marta Inés Acosta

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Esta entrada fue publicada en 5 octubre 13 por y etiquetada con .
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