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Pasión por los caballos

Ejercicio de Alta Velocidad y Respuesta Osea

por Nancy S. Loving, DVM • Ene 14, 2014 • Artículo #33203 – thehorse.com

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Photo: Anne M. Eberhardt

Los huesos eran considerados material inerte, con su estructura definida por la genética.  Pero resulta… que pasan muchas otras cosas, explica Larry Bramlage, Médico Veterinario:  “La selección en la cría determina el esqueleto inicial, pero la adaptación al entrenamiento en respuesta al ejercicio, lo modifica.”  El y otros veterinarios de caballos de carrera se están esforzando por comprender el equilibrio entre daño tolerable y excesivo – el tipo de daño que ocurre naturalmente y el tipo que deja en reposo a los animales o acaba con sus carreras.

Durante su presentación en la Convención de la American Association of Equine Practitioners, en diciembre 2013 en Nashville, Bramlage explicó que el hueso es el único tejido capaz de reconstituirse a sí mismo íntegramente.  Con esta capacidad para el cambio, hay varias maneras en las cuales los huesos largos se refuerzan a sí mismos en respuesta al entrenamiento, incluyendo modelación y remodelación.  Modelación es el proceso por el cual el hueso incrementa su tejido, tanto por dentro como por fuera, mientras que remodelación es la forma en que el hueso existente se altera.

Bramlage comenzó por describir la naturaleza dinámica de la actividad ósea a nivel celular.  Hay dos tipos de células óseas involucradas en la modelación y remodelación de los huesos:  osteoblastos y osteoclastos.  Los osteoblastos quedan atrapados en el hueso y se convierten en osteocitos, que son clave para para la detección de cargas biomecánicas en el esqueleto durante el ejercicio, y para dirigir adecuadamente la respuesta del tejido óseo.  Al detectar cargas mecánicas, estimulan agregados (formación) o reducciones (disoluciones) en la masa ósea, para obtener la correcta densidad ósea para las demandas atléticas.  Los osteoclastos crean túneles y canales en el hueso que se llenan de osteoblastos para crear nuevo hueso.

Es importante notar que los huesos se hacen más rígidos con la edad.  “Esto puede convertirse en un problema cuando la formación de hueso se detiene por un tiempo y luego se reinicia debido a un cambio en los estímulos,”  dice Bramlage.  Al perder el hueso su estructura homogénea, se forma una clara interface entre el hueso nuevo y el viejo, que puede promover una falla, similar a la interface que se crea entre el pavimento viejo y el nuevo en un bache remendado.  “Los huesos se entrenan a manera de una escalera, y las adaptaciones son específicas para la tarea,” destaca Bramlage.  La sobrecarga resulta en microfracturas que estimulan al hueso a fortificarse (por medio de los osteoblastos creando nuevo tejido para llenar y reparar las microfracturas), pero si la reparación resulta inadecuada para el ejercicio, se acumula daño.

Llama a esto “deuda del ejercicio” que debe ser repagada.  El descanso es un tratamiento efectivo, ya que permite a la capa de hueso nuevo hacerse rígida como el hueso más antiguo, reparar cualquier daño, y agregar más tejido óseo para mejorar la resistencia al nivel de ejercicio observado.

Los investigadores han mostrado en numerosos estudios que es ideal entrenar caballos SPC de 2 años;  de otro modo el crecimiento de sus huesos se detiene, y cuando empiezan a entrenar más tarde y comienzan a acumular nuevo tejido óseo, la interface entre el viejo y el nuevo es más susceptible de sufrir fracturas por stress.  Al convertir hueso en crecimiento en hueso en ejercicio antes de que deje de crecer, no se produce interrupción en la formación de hueso, y por lo tanto el tejido óseo es de mayor calidad.

Además, el hueso entrena más a nivel de ejercicio que a cantidad de ejercicio.  Bramlage observa que esto no es así en el sistema cardiovascular, que requiere que el animal complete un volumen de trabajo antes de que se puedan observar mejoras en la capacidad cardiovascular.  Por lo tanto, se debe equilibrar el desarrollo cardiovascular con el entrenamiento óseo, y no tratar de progresar más rápido de lo que el hueso puede responder; en el caballo, corazón y pulmones son capaces de responder mucho más rápido que el esqueleto a las grandes demandas de ejercicio.  Los entrenadores desarrollaron los programas de entrenamiento por intervalos, que permiten mejorar rápidamente el sistema cardiovascular en las personas, pero resultó en demasiados ciclos repetitivos dañinos para los huesos de los caballos.

“Después de un número necesario de ciclos para estimular el fortalecimiento del hueso, más trabajo repetitivo se convierte en traumático,” dice Bramlage.  “Galopamos demasiado y no hacemos suficientes variaciones de aires.”

El stress de ciclos repetitivos de ejercicios a alta velocidad causa daño que debe ser reparado y hace que el hueso se remodele para prevenir futuro daño, pero esto lleva tiempo.  Por ejemplo, un caballo que corre 35 furlongs a alta velocidad en un período de dos meses tiene cuatro veces más chances de sufrir una lesión ósea fatal que un caballo que corre 25 furlongs a alta velocidad en el mismo período.

Todos los caballos deportivos sufren las mismas lesiones óseas, pero en los caballos de carrera de alta velocidad el grado de lesiones de magnifica.  Esto es particularmente cierto en el caso de las articulaciones, porque los huesos no  pueden agrandarse o distorsionarse en la superficie de las mismas ya que el cuerpo debe conservar la anatomía original de la articulación.  El hueso debe responder cambiando internamente, lo cual no puede hacer lo suficientemente rápido en períodos de entrenamiento demasiado intenso y stress repetitivo.  Esto puede causar magulladuras en los extremos de los huesos largos, predisponiendo el área a fracturas y degeneraciones si no hay intervención.

Bramlage también sugiere que puede haber una tendencia en la industria de las carreras de caballos a seleccionar en contra de caballos “durables” si las cualidades más buscadas con brillantez temprana y velocidad por encima de longevidad.  El esqueleto es “peso muerto” durante el ejercicio, de modo que un caballo liviano es más rápido, si todo lo demás es igual.  Al ser seleccionados por mayor velocidad, sus estructuras más livianas pueden no tolerar el desgaste del ejercicio intenso.  Distintos tipos de herrajes, y varios tipos de superficies en las pistas pueden sumarse al problema, alterando los aires, y la concusión de los miembros.

Incrementar el tiempo de descanso entre carreras mejora las oportunidades de curación de los huesos, pero para el tratamiento, nada compara con tiempo de descanso en piquete para resolver daños acumulados por stress en huesos significativamente dañados.

http://www.thehorse.com/articles/33203/high-speed-exercise-and-bone-response

2 comentarios el “Ejercicio de Alta Velocidad y Respuesta Osea

  1. RAFAEL MORENO DE LOS RIOS
    17 enero 14

    Mil gracias muy buen articulo

    Gracias

    Rafael moreno
    Gerente General
    Laboratorios VM Ltda.

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Esta entrada fue publicada en 17 enero 14 por .
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